TESTIMONIOS

Crying - Speak out and be Heard“Respetando Límites”

Tenía 15 años cuando conocí a mi novio abusador. Me enamoré de él la primera vez que lo conocí en un grupo de jóvenes en mi iglesia. Yo había pasado tiempo con otros muchachos pero nunca había tenido un novio antes y me sentí muy feliz cuando empezó a ponerme atención. Habíamos estado pasando tiempo juntos y cuando cumplí los 16 me preguntó si él podía decirle a los demás que yo era su novia. Era alegre, inteligente, muy bueno y atractivo. Pensé que teniéndolo a él como novio era mi mejor regalo de cumpleaños.

Al principio de nuestra relación, le dije hasta que punto físicamente yo estaba dispuesta a llegar en la relación y que yo no quería pasarme de ese punto. Él estuvo de acuerdo. Después de varios meses de novios empezó a tratar de hacer cosas físicamente con las cuales yo no estaba confortable. Me rogaba y me decía que tan bueno sería. Nunca me obligó a la fuerza hacer algo, era como que me manipulaba a hacer cosas que yo no estaba preparada a hacer. Digo, las quería hacer, pero también quería esperar. Era un tiempo de veras muy confuso. Después de cruzar los límites que yo había establecido y estuvimos activos sexualmente durante unos meses, me dijo que él lo había planeado de esa manera y que sólo había acordado a los límites iniciales que yo establecí para que no lo dejara. Me dio coraje cuando me dijo eso, pero después sólo me culpé yo misma por ser tan estúpida y confiada. Me doy cuenta ahora que no era estúpida o ignorante y que yo tengo el derecho de hacer que mis límites sean respetados en una relación.

La mayor parte del tiempo era grandioso estar con él. Me felicitaba. Me llevaba en citas, y me hacía reír. Yo estaba enamorada por primera vez en mi vida. Pero, a veces él me decía cosas que de veras herían mis sentimientos como que yo no estaba tan bonita para ser notada, o que su mamá no pensaba que yo era lo suficientemente buena para él, y que nunca hubiera sido mi novio en primer lugar si hubiera sabido que aún era amiga de muchachos que había conocido antes. Nunca me gritó, sólo me decía cosas insultantes como si nada, que me hacían sentir muy mal de mí. Él también me dijo que no había ninguna manera en que nadie más pudiera quererme tanto como él, y yo le creía.

Fuimos novios por más de dos años y después él me dejó por otra. Quedé devastada. Estaba convencida que nadie más me podría querer tanto como él me quiso. La única vez que me lastimo físicamente fue después de que habíamos terminado. Estábamos los dos en la misma fiesta y dijo que lo estaba haciendo quedar mal (porque estaba tomada, pero no estaba hablando con él ni acerca de él) así es que físicamente me levantó y me sacó de la fiesta y después me dejó caer en un montón de piedras. Le pequé en la cara por dejarme caer. Me sentí como la peor persona del mundo por haber hecho eso. Cuando hablábamos de nuestra relación él hablaba de cómo yo le había pegado en la cara pero nunca de cómo él me había dejado caer en las piedras por haberlo hecho quedar mal. Por cierto que nunca hablaba de las cosas que él había hecho para lastimarme, sólo las razones por las cuales lo había hecho. Cuando me engañó con otra fue porque dice que no podía “tratar” con mis problemas emocionales. Cuando él recorrió rumores acerca de mí, fue porque yo les había contado a otros la verdad acerca de nuestra relación y lo estaba haciendo quedar mal.

Después de más o menos un año de haber terminado, me empecé a dar cuenta de que yo no merecía los insultos, los  celos, las culpas, o la presión  sexual y que no estaba bien que él me tratara de esa manera. Cuando terminamos yo tenía 18 años y no había considerado que estaba en una situación de violencia en relaciones hasta que tenía 22. Siempre había pensado de la violencia en noviazgos como un puñetazo en la cara. Ahora sé que la violencia doméstica puede ser un golpe en la cara pero también pueden ser muchas otras cosas, como celos, insultos, recorrer rumores, chantaje sexual, y menosprecio, prohibir ciertas cosas, y culpar. Si alguien a quien quieres es celoso, te insulta, te amenaza, se enoja, te presiona a hacer cosas contra tu voluntad o trata de controlarte, te imploro que hables con alguien. Ninguna persona merece ser tratada de esa manera.

 

 

[Home] [Live Chat] [Resources] [Get Involved] [Ad Contest] [Contact Us] [Testimonials] [Terms of Use]

Copyright 2006 Maricopa Association of Governments